











Este hostel boutique se ubica en un edificio protegido en el clásico entorno de la Carrera de la Virgen de Granada. Cercano a los bulevares del ensanche decimonónico, es un refugio del bullicio turístico de las calles más céntricas.
El valor patrimonial del edificio enfoca el punto de partida del proyecto. Las zonas comunes y en especial el patio son el centro de la actividad social, y la intervención se centra en realzar aspectos tradicionales de la arquitectura señorial granadina como las columnas de piedra de Sierra Elvira o las fuentes, con un tratamiento general que hace de telón fondo para estos elementos. En las habitaciones, se opta por una ambientación serena, con pocos materiales y paletas neutras, pero con detalles singulares como los paños de plaqueta cerámica en color natural sobre los que se coloca la iluminación. Como mobiliario, una sencilla estructura de barras y volúmenes de madera conforma la dotación de almacenaje y confiere cohesión espacial.